miércoles, 10 de marzo de 2010

Buena gente

Husmeaba en Intermet mientras descargaba las fotos del Mp5, mis hermanas miraban l tele, y en el lavadero se escuchaba el lavarropas. Un día normal, entonces frente a mis ojos en el monitor se ve la cita "ningún pibe nace chorro".
Ahí me di cuenta. Me di cuenta del aparato que gira cual sistema solar en torno a los deseos de la burguesía. ¿Qué cambio yo si me uno a ese grupo de Facebook? ¿Qué aprendo yo, si me bajo las obras completas de Bakunin del Ares?
Prender el televisor y ver a los famosos pidiendo seguridad. Ellos, que pagan guardaespaldas con la plata que juntan cuando mandás "vecinita" al 2020. Porque seguro que el pobre te va a robar, y que el rico no.
¿De dónde sacamos que el rico no roba? Es quizás su imagen, su apariencia, cutis blanco, perfecto, ropa limpia, planchada, de marca. Prefume, jabón. Eso sí que te hace buena persona. ¿Cuánta maldad puede tener una rubia que hace propagandas de Pantene?
Cuando sos más chico, querés ser médico, para curar a los enfermos que más lo necesitan. Querés ser cana, para proteger de los malos. Después resulta que estudiaste como un hijo de puta para recibirte en Medicina y terminás laburando en el Hospital Italiano. O terminás siendo policía y vas a reprimir un 21 de diciembre de 2001 y te llevás con tus balas de plomo un par más. Seguro que esos que mataste no eran buena gente, con ese hambre y ese olor.
Mejor no hablemos si terminás de cura, o monja.
Quiero aclarar que no todos los médicos son iguales (el Che fue un ejemplo), ni todos los curas son Benedicto XVI (podemos hablar de Edgardo Montaldo)... Los canas, bueno, no sé, son canas.
El pibe que se levantó esta mañana, cagado ed hambre durmiendo con las cucarachas, cagado de frío, calor (o lo que sea), no va a llegar a ser médico, y no va a llegar a leer el nombre del grupo de Facebook que habla de él. Ese pibe no nacó chorro, sus viejos no lo hicieron choro. Yo lo hice chorro, vos lo hiciste chorro, Menem lo hizo chorro.
Yo, que leo, escribo, me siento en la computadora todos los días, leo Indymedia (o Clarín, da lo mismo). Veo los reclamos contra los K, las quejas contra la ley de Radiodifusi´n, contra Pino Solanas, contra la Asignación Universal por Hijo, contra Ricardo Fort. Todo tan necesario para la sociedad.
Todos queremos ser Ricardo Fort, a todos nos rompe las pelotas que nos gobierne una mina que se viste mejor que tu vieja. A todos nos rompe los huevos que den subsidios porque otros no laburan. A todos nos da miedo que no podamos ver la mierda que ahra consumimos por TV ¿verdad? Porque todos queremos ser buena gente, tener buen olor.

martes, 9 de marzo de 2010

, por favor

MentimeMentimeMentimeMentimeMentime
Decimelaverdad.

lunes, 30 de noviembre de 2009

En el cumpleaño de chu .


Hace mucho que no veo a esas chicas, es probable que a muchas las vea de nuevo recién cuando empiecen las clases, pero da igual, allí fue la foto más cómica que tengo.

PD: La pasamos bien... x)

Malena conservará su anonimato.

Una vez que sus labios se callaron, tomé su cuello, tan frágil que casi me conmueve. De a poco comencé a sentir con mis pulgares cómo el aire entraba y salía por su garganta; me acerqué hasta poder escuchar la lucha de su nariz y de su boca por respirar. Normalmente todo esto no hubiese pasado, pero aquella mañana no era normal.
Habíamos pasado la noche en vela buscando qué hacer sin salir del cuarto. Me pidió un beso y yo no lo negué. Tampoco negué acercarme cuando su cuerpo y el mío estaban desnudos. Nos habíamos emborrachado y vomitamos mientras nos tocábamos.
Cuando clareaba se fue alejando de mí como si la luz del día que entraba por la persiana rota le permitiese ver las diferencias entre lo que soy y lo que había conocido en el bar. Era quizás mi cuerpo demasiado flaco, o mis ojos desorbitados. No pudo disimular el asco que me tenía, al principio me produjo compasión entendí lo que le pasaba, luego comencé a sentir odio ¿Por qué ya no me tocaba?
Dijo que quería irse y me pidió que abra la puerta. Le sonreí. Agarré sus manos con furia y mi boca atacó la suya anonadada. Rasguñé y golpeé su espalda tumbando su cuerpo en el piso de un golpe seco. Mordí su cuello y mi boca sabía a sangre. Volví a morder y no pude detenerme hasta que su sangre manchó la remera blanca. Comencé a sentir a sentir con mis pulgares cómo el aire entraba y salía por su garganta; me acerqué hasta poder escuchar la lucha de su nariz y de su boca por respirar. No pude parar la sangre que emanaba su cuello, tampoco quise. El placer del cuerpo retorciéndose tratando de apartarme ya sin fuerzas era todo mi poder. Busqué un chuchillo y corté por las marcas que habían dejado mis dientes, quebré su tráquea con un ruido que se sintió por toda la habitación. Introduje mis dedos por el hueco que había en su tráquea, y jamás había sentido algo así. Vomité y me quedé dormida con mis dedos en su humillación más grande.
Desperté cuando el frío de su cuerpo inerte me congeló. Me levanté, miré la escena... La sangre estaba por todas lados, el piso había tomando otro color. El cuarto apestaba a vómito y a muerte. Odiaba lo que había hecho. Golpeé mi cabeza con una botella intentando quizás al menos perder el conocimiento, los vidrios estallaron y no pude lograr más que un mero golpe. Había matado y ya no tenía fuerzas para matarme a mí. Eran ya las cuatro de la tarde y el hambre no me dejaba pensar. Mi cabeza giraba y todavía me dolía el golpe, veía doble. El cadáver aún no se había descompuesto, y había que ocultarlo. ¿Qué podía hacer? Maldito dolor de cabeza, si no tuviese tanta hambre... Quizás deba empezar por los dedos de los pies.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Respuesta

Sí, anoche cené...
de hecho cené milanesas que preparé yo, no sé por qué no lo recordaba.
Soy caótica para cocinar y siempre se me quema algo...
Debería ganarme un premio nobel a quemar arroz... no es nada facil quemarlo, ¿eh? es una habilidad especial.
Lo que pasa, es que últimamente me estoy encargando de cocinar, puesto que estoy bastante al pedo y que mis viejos están laburando mucho, ahí aparezco yo en medio de las ollas y sartenes (asustada, muy).
Pero peor sería estar estudiando...