Entre café y café, cuadernillo, libro y resumen, uno va pensando pelotudeces. Al fin y al cabo el noventa por ciento de las veces pienso con el ojete, y el otro diez por ciento mi cerebro se acuerda que para eso está él, el problema está cuando mi cerebro se atrofia y empieza a ser parte de mi ojete. Entonces es cuando empiezo a volverme loca, sospecho que no soy la única a la que le pasa, y que en realidad es probable que muchos ni siquiera se den cuenta que lo que les está pasando es que empiezan a enloquecer. Para que la locura no sea una pandemia, acá van mis tips de cómo saber si estás del orto (cuando sepa cómo solucionarlo, les aviso, pero esa no me la sé aún):
-Empezás a disfrutar el ruido que hacen las teclas (del teclado, la calculadora, etc) cuando las golpeás enérgicamente a la hora de escribir.
-Sacrificás horas de sueño por el hecho de que sentís que la humanidad y la no humanidad están en tu contra, principalmente, ese reloj de mierda que no te avisó antes que tenías que estudiar.
-Debido al ítem anterior, lentamente todo se vuelve cada vez más retorcido en tu mente, y cuando te querés dar cuenta cualquier cosa puede ser sumamente depresiva o sumamente graciosa, pero en ambos casos terminás llorando de manera desconsolada.
-Todo, absolutamente TODO se potencia, algo triste es tremendamente triste, lo mismo pasa con lo gracioso, lo doloroso, lo ruidoso.
-Cuando te das cuenta que estás hablando solo/a en un lugar público, y te estás contestando, y para peor en voz cada vez más alta, definitivamente estás enloquecido/a.
-Si donde sea que estés, te peleás con vos mismo/a y para colmo, te ponés mal porque te estás gritando... Ya no das más.
-Si encontrás satisfacciones en auto convencerte que de estos seis ítems sólo te sentís identificado/a en dos o tres, y te reís de la miseria ajena, no sólo estás enloqueciendo, sino que a demás sos un/a basura.
Me voy a estudiar, adiós.
miércoles, 16 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
Marco Juridico
Según el derecho, un alfajor es una cosa:
fungible, divisible, consumible, mueble, registrable, principal, que está en el comercio...
¿Dónde quedó la parte de "el mejor regalo", "lo más rico" y "súper adictivo"?
Mi culo (no fungible, no divisible, no consumible, mueble, no registrable, principal, que no está en el comercio) se caga en ustedes, forros.
martes, 8 de junio de 2010
martes, 1 de junio de 2010
tic, tac.
A: Qué te pasa, chanch?
M: Nada, viste cuando tenés ganas de eeso.
A: Sí, creo que sé de qué se trata
M: Estem, bueno, nada ¿cómo hago?
A: Vos sos la que sabe
M: No, ahora no sé.
A: Bueno, cuando menos lo esperes.
M: Si vos decís... Espero que pase el tiempo entonces.
TIEMPO: PASÁ!
-Se cierra telón-
M: Nada, viste cuando tenés ganas de eeso.
A: Sí, creo que sé de qué se trata
M: Estem, bueno, nada ¿cómo hago?
A: Vos sos la que sabe
M: No, ahora no sé.
A: Bueno, cuando menos lo esperes.
M: Si vos decís... Espero que pase el tiempo entonces.
TIEMPO: PASÁ!
-Se cierra telón-
A - R - G
Hoy, fue un día genial. Aprendí poco y nada de rectas en el plano (de hecho, nada), no toqué nada vinculado a un motor, el fucking inglés (como casi siempre) no sirvió más que para decir "fucking". Pero me di cuenta que no-sé-por-qué crecí mucho, y la gente que está alrededor mío también.
Tuvimos una asamblea del CEP por los precios de fotocopiadora, y fue muy motivador ver tanta gente moviendosé por esa causa.
Después pasamos por cursos en una intervención por el bicentenario con Sofi y Chuqi, y a demás de aprender a pintarme la cara de blanco y que quede lo-menos-mencho posible, aprendí que tengo amigas muy geniales. Que son como hermanas. No es por el tiempo que las conozco, es por el tiempo que pasamos juntas (que no es lo mismo) que las siento parte de mi historia, de mi todos los días rutinarios y mi todos los días "versión especial". Las amo, sé que están y me encanta estar para ellas. No sé cómo hacer para que no quede tan cursi, pero están primero que todo. Una amiga no es con la que pasás más tiempo, ni la que más chismes te cuenta. Es la que te deja un recuerdo lindo cuando se ven aunque sea de vez en cuando, y que te escucha sin importar si estás bien mal o más o menos, te escucha y te da toda la sinceridad.
Me encanta tenerlas, gracias amigas.
Tuvimos una asamblea del CEP por los precios de fotocopiadora, y fue muy motivador ver tanta gente moviendosé por esa causa.
Después pasamos por cursos en una intervención por el bicentenario con Sofi y Chuqi, y a demás de aprender a pintarme la cara de blanco y que quede lo-menos-mencho posible, aprendí que tengo amigas muy geniales. Que son como hermanas. No es por el tiempo que las conozco, es por el tiempo que pasamos juntas (que no es lo mismo) que las siento parte de mi historia, de mi todos los días rutinarios y mi todos los días "versión especial". Las amo, sé que están y me encanta estar para ellas. No sé cómo hacer para que no quede tan cursi, pero están primero que todo. Una amiga no es con la que pasás más tiempo, ni la que más chismes te cuenta. Es la que te deja un recuerdo lindo cuando se ven aunque sea de vez en cuando, y que te escucha sin importar si estás bien mal o más o menos, te escucha y te da toda la sinceridad.
Me encanta tenerlas, gracias amigas.
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